¿Cuál fue la mayor bajante de la historia?
La mayor bajante registrada en la historia del Delta del Tigre ocurrió el 29 de mayo de 1922, cuando el nivel descendió hasta -366 cm en el mareógrafo de San Fernando. Este valor es extraordinario: implica que el río bajó más de tres metros y medio por debajo del cero de referencia, dejando los canales del Delta prácticamente secos y convirtiendo el fondo en barrial. Las embarcaciones quedaron varadas en el barro durante días, cortando completamente la comunicación fluvial que es la vía principal de transporte en las islas.
Las bajantes extremas se producen cuando confluyen varios factores desfavorables: vientos del oeste o noroeste sostenidos que "empujan" el agua hacia el mar, caudales bajos en el Paraná y el Uruguay, y ausencia de lluvias en la cuenca. Cuando todos estos elementos se combinan, el nivel puede caer drásticamente en pocas horas.
Un ejemplo más reciente fue la bajante del período 2020–2021, relacionada con la peor sequía en la cuenca del Paraná en más de 70 años (en parte atribuida al fenómeno La Niña). El nivel del río llegó a valores cercanos a -50 cm en varios momentos de ese período, afectando la navegación, reduciendo la pesca artesanal y generando problemas en el abastecimiento de agua para las comunidades insulares.
Para los isleños, una bajante importante significa quedar aislados, con las lanchas varadas y sin posibilidad de salir o recibir víveres hasta que el río recupere su nivel. Por eso, mantener reservas de alimentos y combustible es una práctica habitual entre los residentes del Delta.